En cuanto a problemas domésticos, pocas situaciones resultan tan desesperantes como terminar el lavado y descubrir que el lavarropas de carga frontal no abre la puerta. La ropa queda atrapada dentro y la primera reacción suele ser tirar con fuerza o llamar al servicio técnico. Sin embargo hay un recurso sencillo que puede evitar el disgusto.
Un técnico de una empresa dedicada a la reparación de electrodomésticos y climatización compartió un truco casero que funciona en casos de emergencia. Se trata de abrir la puerta con la ayuda de un simple cordón, como el de las zapatillas.
Cómo abrir el lavarropas con un cordón: paso a paso
El procedimiento es rápido y no daña el electrodoméstico:
- Introducí el cordón por la parte superior de la puerta.
- Deslizalo siguiendo el aro, rodeando todo el contorno.
- Cuando llegue a la zona del cierre, tirá de ambos extremos hacia vos.
- La puerta debería desbloquearse de inmediato.
El movimiento es similar al de hacer palanca desde afuera, pero con un elemento flexible que no fuerza la estructura.
Una solución de emergencia, no definitiva
Aunque el truco del cordón puede salvarte en un apuro, los expertos advierten que no debe convertirse en un hábito. Si la puerta se bloquea de manera recurrente, puede deberse a:
- Cierre fatigado.
- Tirador dañado.
- Fallo eléctrico del bloqueo.
En esos casos, lo recomendable es reparar o reemplazar el cierre cuanto antes. Forzarla cada vez sólo aplaza el problema y puede derivar en una avería mayor.
Frontal o superior
Existen dos tipos principales de lavarropas: los de carga frontal y los de carga superior. Cada una tiene ventajas y desventajas.
Los de carga frontal ahorran agua, cuidan mejor la ropa delicada y permiten apilar una secadora encima, aunque suelen ser más costosas y requieren mayor mantenimiento.
En cambio, los de carga superior son más rápidos y prácticos para añadir prendas a mitad de ciclo y en general más económicos, aunque consumen más agua y detergente, ocupan más espacio y son menos suaves con los tejidos.