La investigación por presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) enfrenta un obstáculo tecnológico crucial: los teléfonos celulares de los empresarios Emmanuel y Jonathan Kovalivker, directivos de la droguería Suizo Argentina, permanecen inaccesibles para la Justicia.
La situación plantea un desafío significativo para dilucidar la supuesta trama de corrupción que sacude al organismo.
Según publica La Nación, la empresa israelí Cellebrite, desarrolladora de la herramienta UFED (dispositivo universal de extracción forense), informó este viernes que aún no cuenta con la tecnología necesaria para abrir el teléfono Samsung de última generación secuestrado a Emmanuel Kovalivker.
Este aparato, por el momento, es considerado “inviolable”.
Similar dificultad presenta el iPhone de su hermano, Jonathan Kovalivker, que también sigue sin poder ser desbloqueado, aunque en este caso, fuentes de la investigación confían en que será cuestión de tiempo gracias a que la falta de actualizaciones lo haría más vulnerable. Jonathan entregó su celular esta semana, pero sin la clave.
La tarea de “extracción forense” está a cargo de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip) del Ministerio Público Fiscal, bajo la encomienda del fiscal Franco Picardi.
Contrastes en la investigación
Mientras los teléfonos de los Kovalivker se resisten, la Datip logró avances con otros dispositivos clave:
El celular de Diego Spagnuolo, extitular de la Andis, fue abierto a pesar de su negativa a entregar la clave, al encontrarse encendido. En su revisión, se detectó la presencia de mensajes borrados. Otro teléfono de Spagnuolo estaba inoperativo.
Daniel María Garbellini, otro funcionario de la Andis desplazado, fue el único que aportó voluntariamente su clave de ingreso.
También se abrió uno de los teléfonos de Ariel de Vicentis, jefe de seguridad de Nordelta, investigado por presuntamente haber facilitado que Jonathan Kovalivker evadiera a la policía.
La Suizo Argentina, pieza clave en el rompecabezas
La droguería Suizo Argentina, propiedad de los hermanos Kovalivker, es una pieza central de la investigación.
La Justicia busca determinar su rol en la supuesta trama de sobornos a la que se alude en grabaciones atribuidas a Spagnuolo.
En estos audios, una voz que sería la del exfuncionario sostiene que Suizo Argentina era la encargada de contactar a otros prestadores para recaudar “retornos” para funcionarios, indicando que debían “poner el 8” y “traerlo a la Suizo” para “subirlo a Presidencia”.