El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se posicionó en el centro de la polémica política al abordar los recientes audios atribuidos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, descartando cualquier implicación del kirchnerismo y apuntando directamente a “filtraciones” internas en el gobierno libertario.
En un fuerte cuestionamiento, Kicillof afirmó que “el problema es el contenido de los audios”, y no una supuesta operación de espionaje: “Si fuera una operación los audios serían falsos. Ya dijeron que son verdaderos”, razonó.
Kicillof desestimó las acusaciones de la Casa Rosada, que señalan a “los kukas” como responsables de las filtraciones y califican la situación como una “megaoperación” en medio de la campaña electoral.
El mandatario provincial fue enfático al señalar que si se tratara de una operación, los audios serían falsos, pero la propia confirmación de su veracidad por parte del Gobierno desmiente esa teoría.
De hecho, Kicillof interpretó el comunicado del vocero presidencial, Manuel Adorni, como una ratificación de que las grabaciones son auténticas.
Nuevas filtraciones: los audios de Karina Milei
Los “nuevos audios” que se hicieron públicos el viernes y que, según trascendió, serían más extensos, se le atribuyen a Karina Milei, hermana del Presidente.
En una de estas grabaciones, quien sería la secretaria general de la Presidencia, insta a “estar unidos” en medio de la interna libertaria.
Un periodista incluso anunció tener una versión extendida de la reunión, de 50 minutos.
Esta situación generó un encuentro de urgencia en la Casa Rosada, tras el cual Adorni emitió un comunicado advirtiendo que un posible espionaje a la hermana del Presidente sería un “escándalo sin precedentes”.
Sin embargo, Kicillof se mantuvo firme en su postura, indicando que duda “que haya kukas” en una reunión privada de Karina Milei, y concluyó: “Veo que tienen filtraciones”.
De Spagnuolo a Karina: ¿hay más audios?
Este nuevo episodio de filtraciones no es un hecho aislado. El escándalo de los audios clandestinos volvió a la agenda tras la publicación de grabaciones del extitular del Andis, Diego Spagnuolo.
En esas conversaciones, Spagnuolo habla de supuestos retornos que recibirían tanto Karina Milei como su principal asesor, Eduardo “Lule” Menem, de parte de farmacéuticas, con la intermediación de la droguería Suizo Argentina.
Este caso ya provocó el inicio de una causa en la Justicia federal, aumentando la presión sobre la administración libertaria.
En este marco, el gobernador bonaerense no solo apuntó contra la secretaria general, sino que también cuestionó la injerencia de la familia Menem en la administración libertaria, afirmando que a Karina Milei la maneja “Lule”.
Kicillof sentenció que el Gobierno tiene que “explicar lo que no puede explicar”, enfatizando que la raíz del problema reside en el contenido de lo que se filtra, y no en la existencia de las filtraciones mismas.