El Gobierno activó el paraguas protector de “la campaña electoral” como respuesta al escándalo por los audios que denuncian posibles actos de corrupción y por el estancamiento de la economía.
Esa fue la reacción desde la Casa Rosada y el Ministerio de Economía a los dos temas centrales que ocupan por estas horas la conversación pública.
En consecuencia, la decisión política es que ni el presidente, Javier Milei, ni la secretaría General de la Presidencia y principal apuntada, Karina Milei, se pronuncien sobre la crisis que desató la filtración de una conversación del ex titular de la Andis, Diego Spagnuolo hablando de sobreprecios en la compra de medicamentos de la agencia.
Luego de cuatro días sin articular una respuesta sobre las sospechas alumbradas, fueron Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem los que salieron a dar explicaciones.
“Lule” lo hizo con un posteo en horas de la madrugada donde deslindó cualquier tipo de responsabilidad y negó el contenido de los audios.
“No puedo hablar ni aseverar nada acerca de la autenticidad o no de los audios que circulan, pero si puedo asegurar la absoluta falsedad de su contenido”, afirmó el hombre de confianza de Karina Milei.
“Lule” Menem afirmó: “Jamás tuve intervención de ningún tipo en las contrataciones del Andis. Ni de manera formal ni de manera informal”.
“No es casualidad que este tipo de maniobras aparezcan justo dos semanas antes de las elecciones de la provincia de Buenos Aires, último reducto del kirchnerismo”, remarcó.
A primera hora de la mañana, Martín Menem dio una entrevista periodística en el canal de Noticias A24 donde reiteró la argumentación oficial.
“No tienen cómo atacarnos, porque en la gestión han sido un mamarracho en los últimos 20 años, y entonces tratan de llevarte al barro. Es con lo que vamos a tener que convivir y todavía faltan dos semanas”, para las elecciones, aseguró el presidente de la Cámara de Diputados.
Al igual que su primo, argumentó: “Yo no puedo asegurar la autenticidad de los audios, pero sí puedo decir que el contenido es absolutamente falso, y que pongo las manos en el fuego tanto por Lule como por Karina, porque es una maniobra para ensuciar a un Gobierno que está a dos semanas de las elecciones”.
En la Casa Rosada admitieron que la estrategia es que los Menem lleven adelante la defensa mediática del tema. Martín estará en el prime time de la noche en otro programa periodístico afín para continuar expandiendo la posición oficial.
De allí que, en principio, no se esperan referencias por parte de Milei en sus próximas apariciones públicas. El viernes, en medio del estallido, el presidente se presentó en la Bolsa de Comercio de Rosario y solo habló de economía. En el inicio de esta tarde, el jefe de Estado participó de la inauguración de un edificio de la Corporación América de su ex jefe, Eduardo Eurnekián en Buenos Aires, y también ignoró el tema. A media tarde encabezará un acto proselitista en la localidad bonaerense de Junín, donde mantendrá la misma postura.
Esta estrategia también responde al temor de que aparezcan nuevos audios o incluso videos que puedan complicar aún más la situación de Karina Milei, lo cual golpearía de lleno la figura de Milei.
Si bien el acto en Junín fue ratificado, el escándalo complicó el diseño de la campaña electoral para las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, donde el mileismo se juega una carta fuerte en pos de afianzar su gobernabilidad.
Los hombres que diseñan la estrategia entienden que cada aparición de Milei sin pronunciarse sobre este tema “hará ruido”.
En el plano judicial, el juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi, le tomaron declaración indagatoria al jefe de Seguridad de Nordelta, Ariel De Vicentis, ante la sospecha de que encubrió a Jonathan Kovalkier, dueño de la Droguería Suizo Argentina, durante uno de los allanamientos dispuestos el viernes pasado.
La “excusa” de Caputo
El ministro de Economía, Luis Caputo, también le atribuyó las turbulencias económicas a la campaña electoral.
A primera hora de la mañana, el ministro apareció en redes sociales para unir la disparada de la tasa de interés a la incertidumbre que generan las próximas elecciones.
El ministro afirmó que después de octubre las tasas volverán a niveles “más normales” y la actividad económica se recuperará del parate que está sufriendo.