La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) decidió postergar la medida de fuerza prevista para este jueves 28 de agosto, luego de ser convocada a una nueva reunión de conciliación con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) por la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, el paro programado para el sábado 30 de agosto permanece vigente, en el horario de 13 a 16 horas y de 19 a 22 horas. Además, no se descartan nuevas interrupciones para el próximo mes de septiembre.
La mediación, solicitada por la Secretaría de Transporte, se llevará a cabo este miércoles. Esta instancia busca acercar posiciones tras tres días de interrupciones en la operación aérea que llevaron a las aerolíneas a cancelar y reprogramar decenas de vuelos, generando un impacto significativo en los pasajeros y la economía del sector.
Impacto de las medidas de fuerza previas
El conflicto, centrado en un reclamo salarial, ya causó importantes perjuicios.
- Solo el martes, 15.000 pasajeros de Aerolíneas Argentinas se vieron afectados, y la serie de medidas representó un costo de entre 1.5 y 2 millones de dólares para la aerolínea de bandera.
- El domingo, la cifra ascendió a 19.000 viajeros impactados entre las principales empresas del país, afectando principalmente a quienes volaban a destinos de cabotaje.
- Desde el inicio del plan de acción el viernes 22, la puntualidad general de vuelos cayó del 79,85% al 62,36%, y las cancelaciones subieron del 1,25% al 11,07%.
- Atepsa afirmó que el alcance de las primeras jornadas de paro fue “total en los 54 aeropuertos del país”, demostrando la “importancia estratégica de los servicios” que brindan.
Posturas de las partes en conflicto
Desde EANA, se indicó que seguirán trabajando para alcanzar un acuerdo salarial. Fuentes oficiales mencionaron que la empresa ofreció una actualización del 15%, propuesta que fue rechazada por Atepsa. El sindicato argumentó que esa cifra “jamás se firmó en un acta” y que “no se logró formalizar ninguna propuesta sin condicionamientos”.
EANA manifestó su “profundo rechazo” a las medidas de fuerza, calificándolas como una afectación a un servicio esencial garantizado por ley, que compromete el funcionamiento del sistema aeronáutico. La compañía remarcó que, tras la finalización de la conciliación obligatoria, participó en 17 audiencias sin lograr un acuerdo, debido a lo que consideró una “postura intransigente” del gremio.
Por su parte, declaró que “nuevamente realizará todas las acciones que están a nuestro alcance para lograr arribar a una solución al conflicto que perjudica directamente a nuestros salarios, a nuestras profesiones y a la aviación en general”, instando a las autoridades a negociar “de buena fe y sin condicionamientos”. El sindicato también señaló que, durante todo un año, intentaron por distintos medios alcanzar una solución, sin hallar voluntad de diálogo ni de negociación por parte de las autoridades.
El gremio advirtió que las medidas podrían “prolongarse durante el mes de septiembre en el caso que sea meramente dilatoria”.