En París, Francia se encuentran en alerta tras el hallazgo de cinco cadáveres flotando en el río Sena en las últimas dos semanas, generando una profunda preocupación y llevando a una organización de defensa de los derechos LGBT a sospechar de una serie de posibles homicidios homofóbicos.
El último cuerpo, el de un hombre en avanzado estado de descomposición y sin identificar, fue encontrado flotando a la deriva en el Sena a la altura del muelle de Charenton en Charenton-le-Pont, al sudeste de París.
Policías de la brigada fluvial lo hallaron y, a primera vista, la Fiscalía declaró que no presenta lesiones que sugieran violencia, aunque se realizarán una autopsia y análisis toxicológicos para determinar la causa de la muerte.
Este macabro hallazgo se produce tan solo dos semanas después de que los cadáveres de otros cuatro hombres fueran encontrados en el Sena a la altura de Choisy-le-Roi, a casi ocho kilómetros río arriba. Según las autoridades, dos de estos cuerpos presentaban signos de haber sido estrangulados. Algunos de ellos estaban semidesnudos y fueron vistos por un pasajero de un tren.
La asociación Stop Homofobia, dedicada a la lucha contra la violencia y el odio hacia la comunidad LGBT, alertó sobre un “posible motivo homofóbico detrás de esta serie de crímenes”. La organización señala que las márgenes del río donde se encontraron los cadáveres son un lugar conocido como punto de encuentro para relaciones sexuales fugaces.
En relación con los cuatro primeros casos, un hombre sin hogar, de unos 20 años, fue detenido y acusado de homicidio el pasado fin de semana. Las autoridades habían establecido un vínculo entre este sospechoso y cada una de las cuatro víctimas:
- Un ciudadano argelino de 21 años (sin hogar).
- Un tunecino de 26 años (sin hogar).
- Un francés de 46 años.
- Otro argelino de 21 años.
Este último fue previamente detenido con documentos que resultaron ser de una de las víctimas. Los fiscales indicaron que las víctimas habían sido vistas en senderos del río frecuentados por el detenido, quien se negó a responder preguntas sobre los presuntos asesinatos.
Sin embargo, la Fiscalía aclaró que, por el momento, no se han determinado vínculos entre el último suceso (el quinto cuerpo) y los cuatro anteriores, ni el nuevo cadáver presenta inicialmente signos de violencia. La policía continúa las investigaciones para esclarecer esta ola de muertes que conmocionó a la capital francesa.