Después de la entrega del trofeo por el triunfo ante los All Blacks por 29-23, por la segunda fecha del Rugby Championship, Los Pumas se unieron en un abrazo y en un sentido festejo por la concreción de uno de sus objetivos más buscados.
Más tarde llegó el momento de dar la vuelta saludando y agradeciendo al público presente en el Estadio de Vélez. Los brazos en alto, la sonrisa inmensa y el pecho inflado de orgullo.
Mientras los argentinos celebraban con su gente, todos los jugadores e integrantes del staff de Nueva Zelanda se quedaron a un costado de la cancha presenciando el festejo argentino y la comunión con su gente.
“Los hombres de negro” son sinónimo de rugby, leyendas del deporte, grandes competidores, pero no solo por lo que hacen en los 80 minutos de juego, también por actitudes como estas.