En la mañana de este domingo se conoció la triste noticia del fallecimiento de Rafael Cerrito, reconocido artista plástico y director de la Galería Cerrito, considerada fundamental en la expansión del arte visual cordobés.
Pintor, ceramista, escultor, muralista, docente y gestor cultural incansable, tenía 76 años.
Nacido en San Francisco, Rafael Cerrito era sobrino del prestigioso paisajista Egidio Cerrito, quien fundó la galería citada al comienzo en 1982 con el nombre de Diseños y quien se la cedió en 1995.
“Como director artístico de la Galería de Arte Cerrito, Rafael no solo construyó un espacio de exhibición, sino también un punto de encuentro para la creatividad, la experimentación y el pensamiento crítico”, señaló la gestora cultural Mariela Almada en un sentido texto – homenaje.
“Su legado es, ante todo, un legado de sensibilidad: una manera de entender el arte como puente, como memoria y como impulso vital”, añadió sobre el artista que tuvo como primer maestro a su tío y que se formó en la Escuela Provincial de Cerámica “Fernando Arranz” de Córdoba capital.
Rafael Cerrito complementó su formación con seminarios en la Escuela Nacional de Arte (México, Distrito Federal), en el Departamento de Arte de la Universidad de Arizona – Tempe, Phoenix (Estados Unidos y en cursos especiales con el maestro Miguel Ángel Budini, además de talleres particulares en Argentina, México, Estados Unidos y Europa.
Con respecto al arte de Cerrito, Almada apuntó que “desde sus 19 años, cuando comenzó a transitar el camino del muralismo y la escultura, supo que su obra sería su forma más profunda de dialogar con el mundo”. “Rafael supo tomar cada aprendizaje y transformarlo en un lenguaje propio, potente y sensible”, complementó.
Y luego precisó: “Escultor reconocido en toda la provincia de Córdoba, su obra no solo habita los espacios: los transforma. En cada pieza hay una búsqueda inquieta, una reflexión sobre la materia, la forma y el gesto humano. Su dedicación plena a la escultura, combinada con la docencia y el análisis artístico, revela a un creador que no concibe el arte sin compartirlo, sin sembrar curiosidad, sin invitar a otros a descubrir su propia mirada”.
Tal como apuntó Almada, las esculturas de Rafael Cerrito solían centrarse en la figura humana, especialmente femenina, con la idea de transmitir sensibilidad, emoción, ternura, sensualidad.
Sus obras se encuentran en colecciones privadas en 34 países, y también en instituciones públicas en Córdoba como el Museo Sobremonte, el Cabildo, la Casona Municipal y el Museo Caraffa, en algunos casos bajo la forma de mayólicas o mármoles.
Galería Cerrito, gestión de jerarquía
El perfil actual de Galería Cerrito dice que su nuevo espacio, situado en el corazón de Nueva Córdoba, se aggiorna a los nuevos tiempos tecnológicos y económicos, y que en ese proceso “el espacio se reduce pero se amplían los conceptos visuales manteniendo su línea de conjugarse con todos los lenguajes”.
“Amplia y jerarquiza sus talleres de Dibujo y Pintura dedicándole un nuevo espacio para ser usado como Galería con obra de los alumnos y asistentes a los talleres. Buscando una mayor interacción entre público y artistas”.
Galería Cerrito comenzó su actividad el 28 de Marzo de 1982 con el nombre de Diseños, y en esa etapa fundacional sólo exhibía las obras de Egidio Cerrito y Rafael Cerrito, fundador y continuador.
A partir de 2000 y con motivo del fallecimiento del maestro Egidio Cerrito, se cambia el nombre de la galería en su homenaje, la que continúa su actividad con el nombre de Galería Cerrito, siendo su logo la firma del maestro.
“Desde ese momento se transforma en una galería abierta a todos los pintores y distintas corrientes de arte”, destaca un perfil oficial de un espacio que tiene como objetivo “la difusión y la promoción de las distintas corrientes y lenguajes que el arte posee en la actualidad, promoviendo nuevos valores y haciendo convocatorias a jóvenes emergentes”.

























