En el Valle de Calamuchita avanza un proyecto que busca dar respuesta a una de las problemáticas ambientales más urgentes: la gestión de los residuos orgánicos.
La iniciativa se llama Calamuchita Composta y está liderada por Daniel Carrizo y Patricio Ferraros Di Stefano, quienes impulsan un modelo local de economía circular con impacto ambiental y comunitario.
El objetivo de la iniciativa es transformar los residuos orgánicos del valle en abonos de alta calidad para regenerar nuestros suelos y ecosistemas.
En contacto con La Voz, Daniel Carrizo contó que la idea surgió de una necesidad concreta: “por un lado, la gran cantidad de residuos orgánicos que terminan en basurales a cielo abierto, generando contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero; y por otro lado, la necesidad de restaurar los ecosistemas nativos y mejorar la fertilidad de los suelos productivos del valle”.
El proceso que llevan adelante –según describen– es “sencillo pero muy potente”: retiran los residuos de emprendimientos gastronómicos, hoteles, cervecerías y vecinos, los trasladan a la planta de compostaje y, tras un proceso controlado de seis meses, logran un “compost rico en nutrientes y microorganismos benéficos para el suelo”.

Con respecto al destino de lo producido, Daniel comentó que “el compost se destina a huertas familiares, proyectos de agricultura regenerativa, jardines y espacios verdes de la región y proyectos de restauración ecológica”.
También trabajan con escuelas rurales, impulsando proyectos educativos que acercan a las nuevas generaciones al ciclo de la naturaleza.
Carrizo y Ferraros Di Stefano destacan que su meta es demostrar que “es posible otro modelo de gestión: más local, más justo y más conectado con la naturaleza”.
Ademas, sostienen que la apuesta es a largo plazo: “Cada plato servido, cada hotel y cada visitante pueden contribuir a la regeneración del lugar que disfrutan”.
“Desde Calamuchita Composta invitamos a empresas, hoteles y municipios a sumarse a este modelo de gestión que transforma un problema en una solución regenerativa”, concluyó Daniel