La tenencia responsable de animales implica mucho más que brindar alimento y un techo. Es garantizarles cuidados veterinarios, ejercicio, afecto y un entorno seguro. En ese camino, la adopción de perros mestizos y de la calle se presenta como una alternativa solidaria y consciente frente a la compra de animales de raza.
Adoptar no sólo le da una segunda oportunidad a miles de perros que esperan un hogar en refugios o en situación de calle, sino que también contribuye a frenar el abandono y a reducir la cría indiscriminada.
Elegir un compañero de vida debería basarse en la responsabilidad y en la empatía, no en la moda o en la apariencia. Así, no todas las razas son adecuadas para quienes nunca tuvieron un perro.
Estas razas de perro no son para principiantes
Entre las más difíciles para principiantes, desde Bamboo Mascotas, los expertos entrenadores caninos mencionan:
- Pastor Belga Malinois: incansable, hiperactivo y con una necesidad de trabajo constante que lo vuelve apto solo para profesionales.
- Beagle: adorable a la vista, pero travieso, escurridizo y con tendencia a robar comida y objetos.
- Border Collie: de gran inteligencia, pero con altos niveles de energía y ansiedad si no se lo estimula física y mentalmente.
- Jack Russell: pequeño pero muy nervioso y destructor.
- Husky Siberiano: fuerte y con fama de destrozar sillones y muebles si se aburre.
- Akita Inu: independiente y desconfiado por naturaleza; en algunos países figura como raza potencialmente peligrosa y exige cuidados legales extra.
Los mejores perros para principiantes

Del otro lado, hay razas que se destacan por su docilidad, carácter equilibrado y facilidad de adaptación.
- Labrador Retriever: obediente, cariñoso y sociable; suele llevarse bien con niños y otros animales.
- Cavalier King Charles: pequeño, afectuoso y manejable; se adapta muy bien a la vida en familia.
- Galgo: tranquilo y sensible, ideal incluso para departamentos; requiere cariño y un poco de ejercicio diario.
La clave: elegir según el estilo de vida
Los especialistas subrayan que no existen perros “buenos” o “malos”, sino necesidades diferentes según cada raza. Por eso, antes de adoptar, es importante evaluar:
- El tiempo disponible para dedicarle.
- El espacio en casa.
- El nivel de actividad física y rutina familiar.
La elección del primer perro debería priorizar razas adaptables y fáciles de manejar, evitando aquellas que demandan un alto nivel de experiencia y dedicación.