En la tarde del jueves se desató un incendio forestal de gran magnitud en la zona serrana de Capilla Vieja, próxima a la localidad de Los Reartes, en el departamento Calamuchita. Las primeras columnas de humo obligaron a una rápida movilización de recursos, ya que las condiciones del terreno y el viento constante ponían en riesgo la expansión hacia sectores boscosos y de monte nativo.
Los bomberos voluntarios de Los Reartes fueron los primeros en llegar al lugar y debieron enfrentar llamas intensas en un relieve complejo. Al poco tiempo recibieron refuerzos de cuarteles de Alta Gracia, Santa Rosa de Calamuchita, Villa Ciudad de América, Potrero de Garay y San Agustín. La magnitud del fuego llevó a movilizar a toda la Regional 7 de la Federación de Bomberos Voluntarios, junto con la Agrupación Serrana.
Las llamas avanzaron sobre un bosque de pinos, lo que generó un escenario aún más desafiante por la facilidad de combustión de esa especie. Según fuentes oficiales, la combinación de material vegetal seco, alta densidad de árboles y vientos constantes produjo un frente de gran magnitud que encendió la alerta entre brigadistas y autoridades.

El operativo del Plan Provincial de Manejo del Fuego
El incendio también requirió la intervención inmediata del Plan Provincial de Manejo del Fuego (PPMF), que desplegó a sus equipos Delta, Puma, Canguro, Kastor, Lagarto y Coyote. Estas brigadas, entrenadas para operar en terrenos serranos y forestales, trabajaron en coordinación con bomberos voluntarios en las líneas de contención.
La Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, dependiente del Ministerio de Seguridad, activó el protocolo de emergencia y reforzó la intervención con vehículos livianos y pesados provenientes de Villa General Belgrano.

En total, cinco unidades livianas y seis pesadas se sumaron a las maniobras terrestres, mientras desde el aire operaron cuatro aviones hidrantes —dos de la Dirección Provincial de Aeronáutica y dos del Plan Nacional de Manejo del Fuego— con recargas constantes de agua.
Las aeronaves utilizaron como base la pista de Villa General Belgrano, lo que permitió una rápida rotación en los lanzamientos. El despliegue aéreo resultó fundamental para frenar la propagación de las llamas en zonas de difícil acceso para las cuadrillas terrestres.
Un incendio que se contuvo a tiempo y quedó en nada
En diálogo con La Voz, Roberto Schreiner, vocero de la Secretaría de Gestión de Riesgo, confirmó que el incendio fue declarado contenido tras varias horas de trabajo intenso. “Queremos resaltar el gran trabajo de los bomberos voluntarios y de los agentes técnicos del Etac, que en poco tiempo llegaron al lugar y pudieron detener las llamas para después declararlo contenido”, afirmó.
El funcionario precisó que, al momento del control, el fuego había alcanzado un perímetro aproximado de mil metros, con unos 400 metros en cada flanco y 200 metros de frente. “Este incendio ingresó a un bosque de pinos, pero rápidamente los aviones hicieron la diferencia. Si no lo parábamos en ese momento, ya no lo parábamos más”, explicó argumentando el temor a que fuera incontenible.

Schreiner también resaltó la rapidez de respuesta y la coordinación entre cuarteles: “Casi se convierte en un incendio importante, pero sigue en el ranking de los incendios el de Colonia Marina, con más de 800 hectáreas afectadas. El de Los Reartes pudo haberse transformado en el mayor del año, pero la intervención aérea y terrestre lo frenó a tiempo”.
Córdoba en alerta extrema por riesgo de incendios
El episodio en Los Reartes se produjo en un contexto de alerta extrema en toda la provincia. Desde el 2 de junio rige en Córdoba un decreto de estado de alerta ambiental por riesgo de incendios forestales, que se mantendrá vigente hasta el 31 de diciembre.
La medida busca reforzar la prevención en una temporada crítica, donde la sequía prolongada, la abundancia de vegetación seca y los vientos fuertes elevan de manera significativa la probabilidad de incendios. El decreto prohíbe encender cualquier tipo de fuego en áreas rurales y urbanas, así como toda actividad que pueda originar focos ígneos.
La Secretaría de Gestión de Riesgo recordó que el material vegetal seco constituye un combustible altamente inflamable y que, en combinación con los vientos característicos de la región serrana, puede generar focos de rápida propagación y difícil control.

En relación a las condiciones meteorológicas para las próximas horas, Roberto Schreiner anticipó que a partir de la noche del viernes comenzará a ingresar viento desde el sur de la provincia, lo que se extenderá hasta la madrugada del sábado. El funcionario detalló que, a diferencia de lo ocurrido en otros años, se espera un frente de lluvias significativas que podría acumular entre 25 y 120 milímetros.
Este pronóstico contrasta con lo sucedido en 2024, cuando durante la tormenta de Santa Rosa se habían desatado incendios en distintos puntos de Córdoba sin el acompañamiento de precipitaciones.
Schreiner señaló que las lluvias previstas para el fin de semana ofrecerán un alivio a brigadistas y bomberos voluntarios, ya que permitirán disminuir el riesgo de propagación de nuevos focos.
“Vamos a tener mucho viento mañana a la noche y el sábado a la mañana, pero también vamos a tener lluvia, así que esto nos va a dar un respiro para que no se repita lo del año pasado”, indicó. Además, destacó que en lo que va del año la provincia registró una menor cantidad de hectáreas quemadas en comparación con temporadas anteriores, lo que atribuyó al trabajo preventivo y a la respuesta coordinada de los equipos en cada emergencia.