Las prendas que una persona utiliza no son sólo objetos funcionales. Sus colores, texturas y formas comunican aspectos de su identidad y pueden influir directamente en su estado de ánimo.
Según la psicóloga Paula Martínez, el estado de ánimo afecta las elecciones frente al ropero. Un mal día puede derivar en vestirse sin pensar, mientras que un buen ánimo suele reflejarse en combinaciones más cuidadas y expresivas.
Lo más interesante es que esta relación también funciona al revés. Decidir conscientemente cómo vestirse puede modificar el ánimo y predisponerse mejor para enfrentar desafíos personales y profesionales.
Motivar el día a través del estilo
La motivación que genera la ropa puede ser:
- Intrínseca: nace desde nuestro interior, como sentirse optimista o confiado.
- Extrínseca: provocada por estímulos externos, como estrenar una prenda o usar un look favorito.
Combinar ambas fuentes permite que el estilo se convierta en una herramienta para reactivar la energía, mejorar la autoestima y cuidar la imagen de forma saludable.

Claves para usar la ropa a tu favor
Algunas estrategias que enumera Martínez para aprovechar la moda como recurso emocional.
- Escuchar tu ánimo antes de vestirte: preguntarte cómo querés sentirte y elegir prendas que acompañen esa intención.
- Planificar los looks previamente: dedicar tiempo a combinaciones para reducir ansiedad y comenzar el día enfocada.
- Elegir prendas que abracen tu cuerpo: la comodidad genera confianza.
- Potenciar tu estilo personal: evitar copiar tendencias y reflejar tu esencia.
- Vestirte con lo que amás: usar esas prendas que despiertan entusiasmo y seguridad.
- Agregar un sello personal: accesorios, estampas o colores que refuercen tu identidad.
- Usar el color como aliado: tonos vibrantes para energía, neutros para calma, contrastes para vitalidad.
La ropa como aliada de la autoestima
Más allá del estado de ánimo pasajero, cada elección cotidiana construye cómo nos vemos y nos sentimos. La ropa se convierte en un ladrillo invisible en la arquitectura de la autoestima y en un recordatorio diario de nuestro valor personal.
“Elegir conscientemente lo que vestimos es cuidar un pilar de nuestra personalidad, que trasciende emociones momentáneas y refuerza la seguridad en uno mismo”, afirma la especialista.
Preguntas para reflexionar
- ¿Desde qué intención elegís la ropa que te vas a poner cada día?
- ¿La ropa es tu aliada o tu enemiga?
- ¿Qué te motiva e inspira al vestirte?
Nota mental: no dejes que las emociones definan tu look. Elegí vestirte desde la emoción que quieras habitar y hacé de la ropa tu aliada, nunca tu enemiga.